Al menos un 15 % de la población sufre un problema de varices o insuficiencia venosa periférica. Esta patología, más común en mujeres que en hombres supone además de una incomodidad estética, molestias y complicaciones importantes para la salud.
Clínica Rocío Vázquez cuenta con un área de diagnóstico y tratamiento de varices avanzada y altamente especializada en todo tipo de variz y sea cual sea el grado de la misma. En este post te aclaramos algunas dudas sobre cómo afrontar este problema.
Factores de riesgo ¿Puedo evitar la aparición de varices?
Aunque no en todos los casos, hay ciertas precauciones que debemos tomar para evitar o retrasar la evolución de las varices. La edad, la obesidad o los antecedentes familiares son algunos de las principales causas de la insuficiencia venosa, pero no las únicas. Otras como la falta de ejercicio físico, el estreñimiento, el embarazo o la retención de líquidos tampoco favorecen en absoluto la circulación venosa.
¿Cuándo debo acudir a un especialista?
Aunque la señal más evidente es la visualización de la red venosa -principalmente en la cara externa de los muslos, detrás de las rodillas, la cara interna de los gemelos o en el rostro-, hay ciertos síntomas que muestran una evolución mayor de dicho problema.
Algunos de ellos son pesadez en las piernas, calambres, hinchazón, cambios de coloración, dolor en los trayectos de las venas afectadas e incluso aparición de úlceras, infecciones o hemorragias.
¿Cómo puedo tratar mi problema de varices?
Es imprescindible ponerse en manos de profesionales especializados. En Clínica Rocío Vázquez hacemos un primer diagnóstico atendiendo a diversos factores –tipo de variz, grado de evolución, historial médico, etc-. A partir de ese momento, se informa al paciente del tratamiento que mejor se adapta a sus necesidades.
– VARICES DE GRAN CALIBRE. Existe la creencia de que tan solo se pueden eliminar mediante la cirugía convencional, pero nada más lejos de la
No todos los pacientes que sufren varices de gran calibre o dilataciones venosas necesitan someterse a cirugía. Muchas veces basta con inyectar un esclerosaste que permite tratar la pared interna de la vena varicosa.
En casos de varices de gran calibre más problemáticas, el Tratamiento Endoláser se ha convertido en la mejor alternativa a la cirugía tradicional. Se trata de un procedimiento rápido, eficaz y que no requiere hospitalización. El paciente puede caminar e incorporarse a su rutina de forma inmediata. Además, consigue resultados estéticos y altamente efectivos

Es un tratamiento rápido y tolerable sin ningún tipo de anestesia.
– LESIONES VASCULARES DE FINO CALIBRE (como las que aparecen en el rostro). Si este es tu problema, tenemos un gran aliado, el Láser V-Beam. Su longitud de onda nos permite eliminarlas en la mayoría de ocasiones en una sola sesión y de forma definitiva.
